Copa Mundial Sudáfrica 2010
El Mundial de Fútbol llega por primera vez al continente africano, y en Pro-Vocación te contamos cómo será el escenario de este gran evento que se juega cada cuatro años y que vuelve loca a tanta gente. Todos quieren tenerla, pero sólo un país se llevará la gloria.
En el torneo, que se realizará en Sudáfrica entre el 11 de junio y el 11 de julio, se invirtieron 17,400 millones de rands (unos 2,300 millones de dólares), con el fin de construir estadios, rutas, hoteles y todo lo necesario para recibir a los miles de espectadores que asistirán.
Argentina y sus rivales
El país es el favorito del grupo por su historia (bicampeón del mundo) y por peso propio. Cuenta con la mayor cantidad de estrellas del fútbol actual y destacados jugadores de las ligas europeas, además de tener en sus filas al mejor futbolista del mundo en la actualidad, Lionel Messi, y la mística de Maradona como director técnico. Pero hasta el momento, el equipo argentino no ha encontrado su juego, ni siquiera cuando el equipo titular está en la cancha. Llega al campeonato tras una clasificación angustiante, en la que perdió 6-1 ante Bolivia, una de las selecciones más débiles del mundo. Con todo esto a cuestas, hasta que comience a jugar su primer partido en este Mundial, no se sabrá si la Argentina es o no un serio candidato.
Nigeria nunca ha pasado de octavos de final y en la oportunidad buscará romper este estigma, aunque no llega en la mejor forma y con más dudas que certezas. El tercer puesto obtenido en la Copa de Naciones de África acrecienta las dudas de las Súper Águilas de África, que deberán medirse con rivales a los que ya han enfrentado en otras oportunidades.
Grecia buscará en su segunda participación mundialista desterrar el fantasma de su debut en una Copa del Mundo, en Estados Unidos 1994, donde cosechó tres derrotas y se despidió en la primera fase sin tantos. En esta ocasión, cuenta con una sólida y férrea defensa que será difícil de romper para sus rivales.
Corea del Sur es el equipo asiático con mayor participación en mundiales. Logró su mejor desempeño cuando llegó a semifinales en 2002, en el campeonato organizado por este país junto con Japón. En el torneo anterior, se había despedido en la primera fase. Para Los Guerreros de Taeguk, el panorama es sumamente complicado, pero pueden ser una de las sorpresas.
Curiosidades
Los mundiales organizados en Europa fueron ganados por europeos y los disputados en América, por americanos. La única excepción es la Copa que se jugó en Suecia, en la que Brasil resultó campeón.
Oleg Sakenk, de Rusia, fue el único jugador que convirtió cinco goles en un mismo partido.
En Estados Unidos 94, el jugador colombiano Andres Escobar anotó un gol en contra frente a los Estados Unidos. Al llegar a su país, fue asesinado por este hecho.
El primer gol de los mundiales fue marcado en 1930 por Laurent, de Francia. Cuatro años después, el italiano Schiavio marcó el tanto número 100. En 1958, el escocés Collins convirtió el gol 500, mientras que Rensenbrink, de Holanda, hizo el gol 1000 en 1978. Por último, el argentino Caniggia marcó en 1994 el 1500.
ANÉCDOTAS
El comienzo de la final de 1930 se demoró insólitamente: los argentinos se negaban a jugar con una pelota uruguaya y exigían que se usara la de ellos. Después de quince minutos de discusiones, el arbitro belga John Lagenus decidió definir la cuestión tirando una moneda al aire. Los visitantes ganaron el sorteo y se usó una pelota argentina (que igual no pudo evitar la derrota argentina por 4 a 2).
En 1938, Brasil y Polonia se enfrentaron bajo una lluvia torrencial. En el segundo tiempo, Leónidas se cansó del barro y para quitarse peso de los pies, se sacó los botines y se los tiró a su entrenador. El delantero brasileño quería seguir descalzo, pero el árbitro se lo impidió. Poco después, Leónidas perdió un zapato en medio de una jugada en el área rival y con un pie al aire, hizo un golazo, una acción que hoy en día sería invalidada.
Apenas terminó la final de Brasil 50, Jules Rimet, el presidente de la FIFA, se llevó una desagradable sorpresa. Tras la derrota de los locales frente a Uruguay, el creador de los mundiales tuvo que improvisar un confuso acto de entrega de la copa a los ganadores. Es que los dirigentes brasileños lo habían dejado sólo: ante la inesperada caída de su equipo, se habían fugado todos del Maracaná.
En Uruguay 30, el árbitro brasileño Almeido Rego terminó el partido entre Francia y Argentina cuatro minutos antes del tiempo reglamentario, cuando los europeos parecían a un paso de conseguir el empate. El público invadió la cancha para protestar. Y mientras la policía montada sacaba a los intrusos, un juez de línea convenció a Rego: para corregir el error mandó a buscar a los jugadores a los vestuarios y reanudó el partido.
La Copa Mundial ha tenido cinco deportistas que han jugado para dos países : José Altafini (entonces conocido como Mazzola), para Brasil en 1958 e Italia en 1962 ; Luis Monti, para Argentina en 1930 e Italia en 1934 ; Ferenc Puskas, para Hungría en 1954 y España 1962 ; José Santamaría, para Uruguay en 1954 y España en 1962 ; y Robert Prosinecki, para Yugoslavia en 1990 y Croacia en 1998. Las reglas cambiaron, y ahora ningún futbolista puede jugar para más de un país.
Benito Mussolini, en 1938, le mandó un telegrama al técnico italiano, que decía: "Vencer o morir".
Las expulsiones no ayudaron mucho en el partido entre Brasil y Hungría en 1954. Tres jugadores fueron expulsados, aunque si fuera en la actualidad el número habría sido mucho más alto. El encuentro produjo escenas deshonrosas y se lo denominó como "La batalla de Berna". Los jugadores continuaron peleando camino a los vestuarios después del silbato final. Hungría ganó el partido 4-2.
En los cuartos de final de Inglaterra 66, Argentina se enfrentó con el equipo local. En el primer tiempo, el árbitro alemán Kreitlen echó a Rattin inexplicablemente. Todo el equipo argentino protestó y, al salir, Rattin mostró su bronca pisando la alfombra de la reina Isabel, todo un símbolo del Imperio Británico. Argentina había sido perjudicada y terminaría perdiendo.
Alf Ramsey, entrenador de Inglaterra en 1966, corrió inmediatamente dentro del campo después del silbato final del partido en que su equipo derrotara a Argentina en los cuartos de final. Pero no fue en celebración, sino para prevenir a sus jugadores para que no intercambiaran las camisetas con los argentinos. Ramsey dijo: "Nosotros no intercambiamos camisetas con animales".
Probablemente ningún evento en la historia de la Copa Mundial ha causado tanta discusión entre los entusiastas y en un nivel oficial como el "gol de Wembley", conseguido por Inglaterra cuando Geoff Hurst puso el 3-2 en la Final contra Alemania. Todavía no se sabe con certeza si la pelota ingresó o no. El árbitro suizo Gottfried Dienst, que tomó su decisión de convalidar el gol después de consultar a su juez de línea ruso, todavía es recordado por fanáticos del fútbol en todo el mundo.
No debe haber un hecho más insólito en la historia de los Mundiales que el que se vivió en el partido entre Francia y Kuwait, en 1982. Con túnica y turbante, el jeque Fahid Al Ahmad Al Sabah abandonó el palco y entró al campo de juego como si tal cosa. El presidente de la Federación de Fútbol Kuwaití exigía la anulación de un gol francés. Y lo peor es que, después de interrumpir el encuentro durante varios minutos, consiguió lo que quería.
Ningún partido en la historia de la Copa Mundial fue más desagradable que Alemania - Austria en España 1982. Debido al formato del torneo, sólo un 1-0 para los alemanes bastaba para que ambos se clasificaran y dejaran afuera a Argelia. Cuando Alemania abrió el marcador, ambos equipos virtualmente dejaron de jugar. Redujeron la velocidad y no se interesaron en atacar. Al día siguiente, Argelia protestó ante la FIFA para que ambos equipos fueran inhabilitados, pero el reclamo fue rechazado. A partir de 1986, los dos últimos partidos de cada grupo son jugados a la misma hora para evitar problemas.
La adición de minutos al final de cada tiempo es algo normal. Pero el árbitro francés Michel Vautrot añadió ocho minutos al primer período del alargue en la semifinal entre Italia y Argentina en 1990. Luego admitió que se había olvidado del tiempo.
En el partido de octavos de final en Estados Unidos 94, disputado entre México y Bulgaria, ocurrió algo insólito: se cambió un arco a los 20 minutos del partido. Todo comenzó cuando el defensor mexicano Bernal, al evitar un gol sobre la línea, cayó dentro del arco y se enredó, provocando que uno de los parantes que sostenía la red se quebrara. Mientras los mexicanos trataban de arreglar el problema colgando la red de una cámara de TV, cuatro operarios ingresaron al campo de juego con un arco de repuesto. Estos demostraron una gran eficacia, ya que colocaron el nuevo arco en menos de cinco minutos y el encuentro continuó con normalidad.
La Copa Mundial ha tenido cinco deportistas que han jugado para dos países : José Altafini (entonces conocido como Mazzola), para Brasil en 1958 e Italia en 1962 ; Luis Monti, para Argentina en 1930 e Italia en 1934 ; Ferenc Puskas, para Hungría en 1954 y España 1962 ; José Santamaría, para Uruguay en 1954 y España en 1962 ; y Robert Prosinecki, para Yugoslavia en 1990 y Croacia en 1998. Las reglas cambiaron, y ahora ningún futbolista puede jugar para más de un país.
Benito Mussolini, en 1938, le mandó un telegrama al técnico italiano, que decía: "Vencer o morir".
Las expulsiones no ayudaron mucho en el partido entre Brasil y Hungría en 1954. Tres jugadores fueron expulsados, aunque si fuera en la actualidad el número habría sido mucho más alto. El encuentro produjo escenas deshonrosas y se lo denominó como "La batalla de Berna". Los jugadores continuaron peleando camino a los vestuarios después del silbato final. Hungría ganó el partido 4-2.
En los cuartos de final de Inglaterra 66, Argentina se enfrentó con el equipo local. En el primer tiempo, el árbitro alemán Kreitlen echó a Rattin inexplicablemente. Todo el equipo argentino protestó y, al salir, Rattin mostró su bronca pisando la alfombra de la reina Isabel, todo un símbolo del Imperio Británico. Argentina había sido perjudicada y terminaría perdiendo.
Alf Ramsey, entrenador de Inglaterra en 1966, corrió inmediatamente dentro del campo después del silbato final del partido en que su equipo derrotara a Argentina en los cuartos de final. Pero no fue en celebración, sino para prevenir a sus jugadores para que no intercambiaran las camisetas con los argentinos. Ramsey dijo: "Nosotros no intercambiamos camisetas con animales".
Probablemente ningún evento en la historia de la Copa Mundial ha causado tanta discusión entre los entusiastas y en un nivel oficial como el "gol de Wembley", conseguido por Inglaterra cuando Geoff Hurst puso el 3-2 en la Final contra Alemania. Todavía no se sabe con certeza si la pelota ingresó o no. El árbitro suizo Gottfried Dienst, que tomó su decisión de convalidar el gol después de consultar a su juez de línea ruso, todavía es recordado por fanáticos del fútbol en todo el mundo.
No debe haber un hecho más insólito en la historia de los Mundiales que el que se vivió en el partido entre Francia y Kuwait, en 1982. Con túnica y turbante, el jeque Fahid Al Ahmad Al Sabah abandonó el palco y entró al campo de juego como si tal cosa. El presidente de la Federación de Fútbol Kuwaití exigía la anulación de un gol francés. Y lo peor es que, después de interrumpir el encuentro durante varios minutos, consiguió lo que quería.
Ningún partido en la historia de la Copa Mundial fue más desagradable que Alemania - Austria en España 1982. Debido al formato del torneo, sólo un 1-0 para los alemanes bastaba para que ambos se clasificaran y dejaran afuera a Argelia. Cuando Alemania abrió el marcador, ambos equipos virtualmente dejaron de jugar. Redujeron la velocidad y no se interesaron en atacar. Al día siguiente, Argelia protestó ante la FIFA para que ambos equipos fueran inhabilitados, pero el reclamo fue rechazado. A partir de 1986, los dos últimos partidos de cada grupo son jugados a la misma hora para evitar problemas.
La adición de minutos al final de cada tiempo es algo normal. Pero el árbitro francés Michel Vautrot añadió ocho minutos al primer período del alargue en la semifinal entre Italia y Argentina en 1990. Luego admitió que se había olvidado del tiempo.
En el partido de octavos de final en Estados Unidos 94, disputado entre México y Bulgaria, ocurrió algo insólito: se cambió un arco a los 20 minutos del partido. Todo comenzó cuando el defensor mexicano Bernal, al evitar un gol sobre la línea, cayó dentro del arco y se enredó, provocando que uno de los parantes que sostenía la red se quebrara. Mientras los mexicanos trataban de arreglar el problema colgando la red de una cámara de TV, cuatro operarios ingresaron al campo de juego con un arco de repuesto. Estos demostraron una gran eficacia, ya que colocaron el nuevo arco en menos de cinco minutos y el encuentro continuó con normalidad.
La Copa Mundial ha tenido cinco deportistas que han jugado para dos países : José Altafini (entonces conocido como Mazzola), para Brasil en 1958 e Italia en 1962 ; Luis Monti, para Argentina en 1930 e Italia en 1934 ; Ferenc Puskas, para Hungría en 1954 y España 1962 ; José Santamaría, para Uruguay en 1954 y España en 1962 ; y Robert Prosinecki, para Yugoslavia en 1990 y Croacia en 1998. Las reglas cambiaron, y ahora ningún futbolista puede jugar para más de un país.
Benito Mussolini, en 1938, le mandó un telegrama al técnico italiano, que decía: "Vencer o morir".
Las expulsiones no ayudaron mucho en el partido entre Brasil y Hungría en 1954. Tres jugadores fueron expulsados, aunque si fuera en la actualidad el número habría sido mucho más alto. El encuentro produjo escenas deshonrosas y se lo denominó como "La batalla de Berna". Los jugadores continuaron peleando camino a los vestuarios después del silbato final. Hungría ganó el partido 4-2.
En los cuartos de final de Inglaterra 66, Argentina se enfrentó con el equipo local. En el primer tiempo, el árbitro alemán Kreitlen echó a Rattin inexplicablemente. Todo el equipo argentino protestó y, al salir, Rattin mostró su bronca pisando la alfombra de la reina Isabel, todo un símbolo del Imperio Británico. Argentina había sido perjudicada y terminaría perdiendo.
Alf Ramsey, entrenador de Inglaterra en 1966, corrió inmediatamente dentro del campo después del silbato final del partido en que su equipo derrotara a Argentina en los cuartos de final. Pero no fue en celebración, sino para prevenir a sus jugadores para que no intercambiaran las camisetas con los argentinos. Ramsey dijo: "Nosotros no intercambiamos camisetas con animales".
Probablemente ningún evento en la historia de la Copa Mundial ha causado tanta discusión entre los entusiastas y en un nivel oficial como el "gol de Wembley", conseguido por Inglaterra cuando Geoff Hurst puso el 3-2 en la Final contra Alemania. Todavía no se sabe con certeza si la pelota ingresó o no. El árbitro suizo Gottfried Dienst, que tomó su decisión de convalidar el gol después de consultar a su juez de línea ruso, todavía es recordado por fanáticos del fútbol en todo el mundo.
No debe haber un hecho más insólito en la historia de los Mundiales que el que se vivió en el partido entre Francia y Kuwait, en 1982. Con túnica y turbante, el jeque Fahid Al Ahmad Al Sabah abandonó el palco y entró al campo de juego como si tal cosa. El presidente de la Federación de Fútbol Kuwaití exigía la anulación de un gol francés. Y lo peor es que, después de interrumpir el encuentro durante varios minutos, consiguió lo que quería.
Ningún partido en la historia de la Copa Mundial fue más desagradable que Alemania - Austria en España 1982. Debido al formato del torneo, sólo un 1-0 para los alemanes bastaba para que ambos se clasificaran y dejaran afuera a Argelia. Cuando Alemania abrió el marcador, ambos equipos virtualmente dejaron de jugar. Redujeron la velocidad y no se interesaron en atacar. Al día siguiente, Argelia protestó ante la FIFA para que ambos equipos fueran inhabilitados, pero el reclamo fue rechazado. A partir de 1986, los dos últimos partidos de cada grupo son jugados a la misma hora para evitar problemas.
La adición de minutos al final de cada tiempo es algo normal. Pero el árbitro francés Michel Vautrot añadió ocho minutos al primer período del alargue en la semifinal entre Italia y Argentina en 1990. Luego admitió que se había olvidado del tiempo.
En el partido de octavos de final en Estados Unidos 94, disputado entre México y Bulgaria, ocurrió algo insólito: se cambió un arco a los 20 minutos del partido. Todo comenzó cuando el defensor mexicano Bernal, al evitar un gol sobre la línea, cayó dentro del arco y se enredó, provocando que uno de los parantes que sostenía la red se quebrara. Mientras los mexicanos trataban de arreglar el problema colgando la red de una cámara de TV, cuatro operarios ingresaron al campo de juego con un arco de repuesto. Estos demostraron una gran eficacia, ya que colocaron el nuevo arco en menos de cinco minutos y el encuentro continuó con normalidad.
La Copa Mundial ha tenido cinco deportistas que han jugado para dos países : José Altafini (entonces conocido como Mazzola), para Brasil en 1958 e Italia en 1962 ; Luis Monti, para Argentina en 1930 e Italia en 1934 ; Ferenc Puskas, para Hungría en 1954 y España 1962 ; José Santamaría, para Uruguay en 1954 y España en 1962 ; y Robert Prosinecki, para Yugoslavia en 1990 y Croacia en 1998. Las reglas cambiaron, y ahora ningún futbolista puede jugar para más de un país.
Benito Mussolini, en 1938, le mandó un telegrama al técnico italiano, que decía: "Vencer o morir".
Las expulsiones no ayudaron mucho en el partido entre Brasil y Hungría en 1954. Tres jugadores fueron expulsados, aunque si fuera en la actualidad el número habría sido mucho más alto. El encuentro produjo escenas deshonrosas y se lo denominó como "La batalla de Berna". Los jugadores continuaron peleando camino a los vestuarios después del silbato final. Hungría ganó el partido 4-2.
En los cuartos de final de Inglaterra 66, Argentina se enfrentó con el equipo local. En el primer tiempo, el árbitro alemán Kreitlen echó a Rattin inexplicablemente. Todo el equipo argentino protestó y, al salir, Rattin mostró su bronca pisando la alfombra de la reina Isabel, todo un símbolo del Imperio Británico. Argentina había sido perjudicada y terminaría perdiendo.
Alf Ramsey, entrenador de Inglaterra en 1966, corrió inmediatamente dentro del campo después del silbato final del partido en que su equipo derrotara a Argentina en los cuartos de final. Pero no fue en celebración, sino para prevenir a sus jugadores para que no intercambiaran las camisetas con los argentinos. Ramsey dijo: "Nosotros no intercambiamos camisetas con animales".
Probablemente ningún evento en la historia de la Copa Mundial ha causado tanta discusión entre los entusiastas y en un nivel oficial como el "gol de Wembley", conseguido por Inglaterra cuando Geoff Hurst puso el 3-2 en la Final contra Alemania. Todavía no se sabe con certeza si la pelota ingresó o no. El árbitro suizo Gottfried Dienst, que tomó su decisión de convalidar el gol después de consultar a su juez de línea ruso, todavía es recordado por fanáticos del fútbol en todo el mundo.
No debe haber un hecho más insólito en la historia de los Mundiales que el que se vivió en el partido entre Francia y Kuwait, en 1982. Con túnica y turbante, el jeque Fahid Al Ahmad Al Sabah abandonó el palco y entró al campo de juego como si tal cosa. El presidente de la Federación de Fútbol Kuwaití exigía la anulación de un gol francés. Y lo peor es que, después de interrumpir el encuentro durante varios minutos, consiguió lo que quería.
Ningún partido en la historia de la Copa Mundial fue más desagradable que Alemania - Austria en España 1982. Debido al formato del torneo, sólo un 1-0 para los alemanes bastaba para que ambos se clasificaran y dejaran afuera a Argelia. Cuando Alemania abrió el marcador, ambos equipos virtualmente dejaron de jugar. Redujeron la velocidad y no se interesaron en atacar. Al día siguiente, Argelia protestó ante la FIFA para que ambos equipos fueran inhabilitados, pero el reclamo fue rechazado. A partir de 1986, los dos últimos partidos de cada grupo son jugados a la misma hora para evitar problemas.
La adición de minutos al final de cada tiempo es algo normal. Pero el árbitro francés Michel Vautrot añadió ocho minutos al primer período del alargue en la semifinal entre Italia y Argentina en 1990. Luego admitió que se había olvidado del tiempo.
En el partido de octavos de final en Estados Unidos 94, disputado entre México y Bulgaria, ocurrió algo insólito: se cambió un arco a los 20 minutos del partido. Todo comenzó cuando el defensor mexicano Bernal, al evitar un gol sobre la línea, cayó dentro del arco y se enredó, provocando que uno de los parantes que sostenía la red se quebrara. Mientras los mexicanos trataban de arreglar el problema colgando la red de una cámara de TV, cuatro operarios ingresaron al campo de juego con un arco de repuesto. Estos demostraron una gran eficacia, ya que colocaron el nuevo arco en menos de cinco minutos y el encuentro continuó con normalidad.
La Copa Mundial ha tenido cinco deportistas que han jugado para dos países : José Altafini (entonces conocido como Mazzola), para Brasil en 1958 e Italia en 1962 ; Luis Monti, para Argentina en 1930 e Italia en 1934 ; Ferenc Puskas, para Hungría en 1954 y España 1962 ; José Santamaría, para Uruguay en 1954 y España en 1962 ; y Robert Prosinecki, para Yugoslavia en 1990 y Croacia en 1998. Las reglas cambiaron, y ahora ningún futbolista puede jugar para más de un país.
Benito Mussolini, en 1938, le mandó un telegrama al técnico italiano, que decía: "Vencer o morir".
Las expulsiones no ayudaron mucho en el partido entre Brasil y Hungría en 1954. Tres jugadores fueron expulsados, aunque si fuera en la actualidad el número habría sido mucho más alto. El encuentro produjo escenas deshonrosas y se lo denominó como "La batalla de Berna". Los jugadores continuaron peleando camino a los vestuarios después del silbato final. Hungría ganó el partido 4-2.
En los cuartos de final de Inglaterra 66, Argentina se enfrentó con el equipo local. En el primer tiempo, el árbitro alemán Kreitlen echó a Rattin inexplicablemente. Todo el equipo argentino protestó y, al salir, Rattin mostró su bronca pisando la alfombra de la reina Isabel, todo un símbolo del Imperio Británico. Argentina había sido perjudicada y terminaría perdiendo.
Alf Ramsey, entrenador de Inglaterra en 1966, corrió inmediatamente dentro del campo después del silbato final del partido en que su equipo derrotara a Argentina en los cuartos de final. Pero no fue en celebración, sino para prevenir a sus jugadores para que no intercambiaran las camisetas con los argentinos. Ramsey dijo: "Nosotros no intercambiamos camisetas con animales".
Probablemente ningún evento en la historia de la Copa Mundial ha causado tanta discusión entre los entusiastas y en un nivel oficial como el "gol de Wembley", conseguido por Inglaterra cuando Geoff Hurst puso el 3-2 en la Final contra Alemania. Todavía no se sabe con certeza si la pelota ingresó o no. El árbitro suizo Gottfried Dienst, que tomó su decisión de convalidar el gol después de consultar a su juez de línea ruso, todavía es recordado por fanáticos del fútbol en todo el mundo.
No debe haber un hecho más insólito en la historia de los Mundiales que el que se vivió en el partido entre Francia y Kuwait, en 1982. Con túnica y turbante, el jeque Fahid Al Ahmad Al Sabah abandonó el palco y entró al campo de juego como si tal cosa. El presidente de la Federación de Fútbol Kuwaití exigía la anulación de un gol francés. Y lo peor es que, después de interrumpir el encuentro durante varios minutos, consiguió lo que quería.
Ningún partido en la historia de la Copa Mundial fue más desagradable que Alemania - Austria en España 1982. Debido al formato del torneo, sólo un 1-0 para los alemanes bastaba para que ambos se clasificaran y dejaran afuera a Argelia. Cuando Alemania abrió el marcador, ambos equipos virtualmente dejaron de jugar. Redujeron la velocidad y no se interesaron en atacar. Al día siguiente, Argelia protestó ante la FIFA para que ambos equipos fueran inhabilitados, pero el reclamo fue rechazado. A partir de 1986, los dos últimos partidos de cada grupo son jugados a la misma hora para evitar problemas.
La adición de minutos al final de cada tiempo es algo normal. Pero el árbitro francés Michel Vautrot añadió ocho minutos al primer período del alargue en la semifinal entre Italia y Argentina en 1990. Luego admitió que se había olvidado del tiempo.
En el partido de octavos de final en Estados Unidos 94, disputado entre México y Bulgaria, ocurrió algo insólito: se cambió un arco a los 20 minutos del partido. Todo comenzó cuando el defensor mexicano Bernal, al evitar un gol sobre la línea, cayó dentro del arco y se enredó, provocando que uno de los parantes que sostenía la red se quebrara. Mientras los mexicanos trataban de arreglar el problema colgando la red de una cámara de TV, cuatro operarios ingresaron al campo de juego con un arco de repuesto. Estos demostraron una gran eficacia, ya que colocaron el nuevo arco en menos de cinco minutos y el encuentro continuó con normalidad.